María Gacio
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TARJETAS "REVOLVING": LA SENTENCIA DEL "CASO SYGMA". INTERESES USURARIOS.
05/11/2019
La STS, Sala de lo civil, 628/2015 de 25 de noviembre (Roj: STS 4810/2015), decretó el carácter usurario de un “crédito revolving” concedido por una entidad financiera a un consumidor a un tipo de interés remuneratorio del 24,6% T.A.E..

Estas son algunas de las cuestiones que analiza la paradigmática sentencia 628/15, de 25 de noviembre:

a/ Califica el contrato de crédito al consumo.


En el Fundamento de Derecho Tercero.1 señala: “ (…) Aunque el caso objeto del recurso no se trataba propiamente de un contrato de préstamo, sino de un crédito del que el consumidor podía disponer mediante llamadas telefónicas, para que se realizaran ingresos en su cuenta bancaria, o mediante el uso de una tarjeta expedida por la entidad financiera (…) “


b/ Le otorga el carácter de usurario

En el crédito litigioso, el tipo de interés remuneratorio era del 24,6% T.A.E..

Considera infringido el primer párrafo del artículo 1 de la Ley de 23 de julio de 1908, de Represión de la Usura, que dispone que: “Será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte aquél leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales”.

Reitera que, de acuerdo con la evolución jurisprudencial en la interpretación del precepto, ya no es necesaria para su aplicación la concurrencia de todos los requisitos objetivos y subjetivos que establece el mismo.


c/ El crédito es usurario por la concurrencia de dos factores: Interés "notablemente superior al normal del dinero", y "manifiestamente desproporcionado en relación con las circunstancias del caso".



c.1./ En cuanto al primero de los requisitos, el interés del 24,6% T.A.E. del crédito de litis, hay que ponerlo en comparación no con el interés legal del dinero, sino con el interés “normal o habitual, en concurrencia con las circunstancias del caso y la libertad existente en esta materia” (sentencia núm.869/2001 de 2 de octubre).

Señala al Fundamento de Derecho tercero, 4: “Para establecer lo que se considera “interés normal” puede acudirse a las estadísticas que publica el Banco de España, tomando como base la información que mensualmente tienen que facilitarle las entidades de crédito sobre los tipos de interés que aplican a diversas modalidades de operaciones activas y pasivas (créditos y cuentas de ahorro, cesiones temporales, etc.). Esa obligación informativa de las entidades tiene su origen en el artículo 5.1 de los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos Centrales y del Banco Central Europeo (BCE), que recoge la obligación de este último, asistido pro los bancos centrales nacionales, de recopilar la información estadística necesaria través de los agentes económicos. Para ello, el BCE adoptó el Reglamento (CE) nº63/2002, de 20 de diciembre de 2001, sobre estadísticas de los tipos de interés que las instituciones financieras monetarias aplican a los depósitos y a los préstamos frente a los hogares y a las sociedades no financieras; y a partir de ahí, el Banco de España, a través de su Circular 4/2002, de 25 de junio, dio el obligado cumplimiento al contenido del Reglamento, con objeto de poder obtener de las entidades de crédito la información solicitada”.

El Tribunal Supremo concluye respecto del T.A.E. de la operación, fijado en un 24,6%, que:  “ (…) esta Sala considera que una diferencia de esta envergadura entre el T.A.E. fijado en la operación y el interés medio de los préstamos al consumo en la fecha en que fue concertado permite considerar el interés estipulado como “notablemente superior al normal del dinero”.


c.2/ En cuanto al segundo de los requisitos, esto es, que sea “manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso”, la sentencia señala:

“ (…) En principio, dado que la normalidad no precisa de especial prueba mientras que es la excepcionalidad la que necesita ser alegada y probada, en el supuesto enjuiciado no concurren otras circunstancias que las relativas al carácter de crédito al consumo de la operación cuestionada. La entidad financiera que concedió el crédito “revolving” no ha justificado la concurrencia de circunstancias excepcionales que expliquen la estipulación de un interés notablemente superior al normal en las operaciones de crédito al consumo. (…)”  Fundamento de Derecho Tercero, 5.


En consecuencia con todo lo anterior, el carácter usurario del crédito, conlleva su nulidad. Nulidad que con cita de su sentencia número 539/2009, de 14 de julio, el Tribunal califica de “radical, absoluta y originaria, que no admite convalidación confirmatoria, porque es fatalmente insubsanable, ni es susceptible de prescripción extintiva”.




MARÍA GACIO LÓPEZ
Foz, noviembre de 2019
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